¿Alto voltaje o “clean romance”? Confesiones de una escritora desinspirada.

 

alto-voltaje-o-clean-romance-christina-birsHace unos días, en un grupo de Facebook que sigo, se abrió un hilo sobre la explicitud de las escenas de sexo en la novela romántica. Esto me ha movido a escribir sobre el tema y no sobre la piratería, como tenía pensado en un principio. Ya lo había tratado de pasada en una de mis antiguas confesiones, pero hoy voy a profundizar un poquito más.

En mi opinión, últimamente existe cierta tendencia a erotizar las novelas románticas. Si éstas no incluyen, como mínimo, una escena sexual explícita, apaga y vámonos. No hace falta decir que la culpa de todo la tiene el boom del señor Christian Grey.

No me malinterpretéis, ¡por supuesto que pueden contener escenas eróticas! De hecho, en algunos casos son piezas clave dentro de la trama. Por no decir requisito indispensable para muchas lectoras. Pero de ahí a que se conviertan en un manual de anatomía hay un abismo.

No hay que olvidarse de que en la novela romántica, ante todo, lo que prima son los sentimientos amorosos. Y sí, el sexo forma parte del amor. ¿Pero realmente hace falta meternos en la cama con los protagonistas? Es obvio que si se trata de una novela de subgénero erótico, la respuesta es sí. En ellas la sexualidad se trata de forma abierta y descriptiva. ¿Pero en romántica contemporánea, histórica o en una comedia romántica, por ejemplo, lo es? Personalmente, no lo creo.

La forma de ser de los personajes y la época/cultura en la que se ambientan juegan un papel muy importante a la hora de desarrollar estas escenas. No es lo mismo una historia protagonizada por una cortesana española del siglo XVII que por una exitosa ejecutiva neoyorquina de hoy en día. Ni una cuya heroína vive su sexualidad sin complejos a otra más conservadora. Pero muchas veces parece dejarse un poco de lado este factor en pro de interminables escenas eróticas por mandato de la moda del momento.

Lo mismo ocurre con la química entre los protagonistas. El feeling brilla por su ausencia a lo largo de la trama y este problema se resuelve mediante un forzado paso por la cama. Por supuesto, todo ello narrado con pelos y señales como si de una clase de anatomía se tratara. Tanto, que se acaba recurriendo al diccionario en busca de sinónimos, muchos de los cuales suenan ridículos dentro del contexto.

Cierto es que también hay novelas románticas que tratan el tema de forma exquisita. Sus protagonistas, después de páginas y páginas de conexión sentimental y tensión sexual, culminan con un orgasmo narrado con delicadeza y sin caer en lo vulgar.

Llegados a este punto, he aquí el dilema: ¿alto voltaje o clean romance? Yo me decanto por este último. Sí, prefiero las novelas románticas sin contenido sexual y con química arrolladora entre los personajes a las que contienen detalles explícitos y en las que se acuestan “porque toca”. Y en caso de que la trama lo pida, aquellas con escenas sensuales, pero sutiles. Como se suele decir, sobre gustos no hay nada escrito 🤷.

¿Y tú, eres más de escenas de alto voltaje o de clean romance? Nos vemos la próxima semana, mis querid@s birsian@s 😉.

christina-birs-sigueme-en-facebook

Deja tu comentario:

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.